La Canción de Bernardette (The Song of Bernardette)

A ciento cincuenta años de la Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción por el bienaventurado Pío IX, queremos recordar una obra que ha hecho mucho por la difusión de esta verdad. Es la novela de Franz Werfel, en la que se relatan los hechos de Lourdes, las 18 apariciones de la Santísima Virgen a la niña Bernardita Soubirous y particularmente el mensaje en el que se identifica como "la Inmaculada Concepción", refrendando con la aparición lo que definió la con autoridad soberana la proclamación papal.

La Canción de Bernardette, de Franz Werfel
Ediciones PalabraColección: Arcaduz
7 ª edición 584 págs
Madrid

Como católico desde la cuna, confieso no haberme interesado particularmente por Santa Bernardette Soubirous ni por Lourdes hasta bien avanzada mi vida. Cierta vez por razones laborales llegó a mis manos un libro del P. Laurentin editado por Planeta, y una gripe de tres días de cama me lo hizo devorar, entre arrebatos de fiebre y de emoción.

El P. Laurentin es un racionalista, lamentable es tener que decirlo. Pero Dios tiene sus caminos, y su relato seco, despojado de toda perspectiva sobrenatural –…una verdadera proeza si se tiene en cuenta la materia–… me produjo una enorme devoción a la maravillosa aparición de María Santísima y a su santa vidente. Misterios de la gracia y del alma.

Tiempo después conocí el libro de Franz Werfel, un escritor judío Checo que huyendo de la persecución nazi se refugió un tiempo en Lourdes, a la espera de pasar a España, en 1941. Durante esos meses de angustiosa espera, el escritor se interesó en la historia del santuario y profundizó en la documentación de que dispuso. Como resultado –…él mismo relata–… prometió a la Virgen escribir una historia novelada de Lourdes y de Bernardette si Ella lo libraba de los peligros que corrían él, su esposa y familia. Werfel y los suyos escaparon, y cumpliendo su voto escribió La Canción de Bernardette, en inglés, puesto que la editó en su lugar final de residencia, hasta el año de su muerte, 1945, los EE.UU.

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Al leer el libro de Werfel noté todo lo que faltaba al del P. Laurentin. Le faltaba lo esencial. El erudito sacerdote católico, que maneja al dedillo la documentación de Lourdes y es el más reconocido experto en el tema, parece haber puesto la Fe a un costado. Werfel, un escritor judío, allegado al tema de un modo involuntario, que buscaba disipar en estos trajines sus angustias, encontró la dimensión sobrenatural y consiguió transmitir la realidad de los hechos de Lourdes, con fervor y emoción. Y con excelente pluma.

Es una novela larga, aunque no extensísima y muy sencilla de leer, porque Werfel narra con arte y porque los hechos de Lourdes tienen una asombrosa sencillez. La vida de una familia empobrecida, un padre cabeza fresca pero bueno, una madre sufrida y devota, una tía severa y de buen ojo para lo sobrenatural. Y un párroco increíblemente obstinado en desacreditar la aparición por las mejores razones: porque la creía falsa y motivo para que el ya más que laico Estado francés del Segundo Imperio encontrara en esas turbulencias populares en torno a la vidente de la gruta y a la Señora motivos para dañar a la Iglesia.

Y la sencillez de la niña de 14 años, enferma de asma, que desconocía su catecismo porque su salud endeble y su poca cabeza le hacían difíciles las letras. Al punto de no poder dar cuenta de cómo define el catecismo a la Santísima Trinidad (aunque hay obispos actualmente que tampoco lo saben), esta niña que jamás supo que estaba hablando con la Virgen (Aqueró la llamaba Bernardita en su patois de los Pirineos del norte, es decir Ella) sino hasta el final de sus apariciones públicas: esta niña que no hablaba francés y a quien la Virgen trataba de "Ud. " y le pedía "por favor" le transmitiera al Sr. Obispo ciertos deseos suyos... Esta niña que nunca dejaba su rosario (su denario, en realidad, porque era una sarta de 10 cuentas), que aprendió a persignarse correctamente siguiendo con la mirada el modo en que lo hacía "la Señora".

Esta niña que respondió a la pregunta de resonancia evangélica ¿quién dice Ella que es?: "Yo soy la Inmaculada Concepción", refrendando la proclamación del dogma realizada por el Bienaventurado Pío IX, sin saber siquiera el sentido de estas palabras. Esta niña que enfrentó al procurador imperial, al comisario policial y a una interminable sucesión de interrogadores eclesiásticos que aún en su lecho de muerte y entre pavorosos sufrimientos seguían preguntando y repreguntando lo mismo durante años. Esta niña santa, cuyo cuerpose conserva maravillosamente incorrupto, de modo tal que parece duerme un plácido sueño juvenil... Pues bien esta niña está en el libro de Werfel y no está en los libros de Laurentin.

Misterios de los tiempos que vivimos.

La Canción de Bernardette, hoy solo en edició española, hasta donde sabemos, no se consigue fácilmente en Hispanoamérica, (pregunte en Librería Acción), pero se consigue. Si no la ha leído, hágalo y verá que su catolicismo tiene un gran hueco y la corte celestial una santa extraordinaria que en vida terrena se llamó Berdardette Soubirous. Y en la gloria celestial hace milagros. Solo se requiere pedírselos... e imitarla.

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