Dossier

De Filósofos y Filosofías: panorámica calderoniana

Se ha puesto de moda entre nosotros dar el título de filósofo a cualquier profesor de filosofía y muchas veces a uno, que sin serlo, sale al encuentro del público con algunas reflexiones más o menos atinadas con respecto a cualquier problema de esos que afectan la convivencia hodierna. Como se trata de un término griego y que, en su oportunidad tuvo un sentido muy preciso en el proceso de esa cultura, no conviene usarla a troche y moche sin tomar todos los recaudos posibles para que la designación sea denotativa de una actitud ante la vida semejante a la que inspiró el término en la apreciación de los primeros pensadores griegos.

Escribe Rubén Calderón Bouchet

Lincoln y Obama, vidas paralelas, primera parte

Primera parte: Lincoln y la democracia

El icono americano de la igualdad, Abraham Lincoln, propone similitudes con el señor Obama, presidente electo de los EE.UU. Cualidades de las que trataremos en la segunda parte de este trabajo. Ahora quisiéramos detenernos en la carrera política de Lincoln para iluminar a quienes hacen de la democracia la religión − civil y eclesiástica − de nuestro tiempo. La gigantesca campaña de la candidatura demócrata me trajo el recuerdo de la película “Abe Lincoln in Illinois” (Lincoln en Illinois, en español), dirigida por John Cronwell y distribuida por RKO Radio. Su estreno significó una denuncia de los entresijos electorales, por lo que no me sorprende que su reedición en DVD haya pasado como relámpago por las tiendas. El DVD ofrece la ventaja de la versión original y que en los subtítulos se leen los nombres con su ortografía. La película nos presenta hechos ciertamente inesperados de la vida del primer presidente Republicano que ocupara la Casa Blanca. De esta película selecciono varios jugosos episodios.

Escribe Pedro Rizo

Las Dos Instancias De El Pensar

1ª Instancia: repetidamente se pregunta Martín Heidegger ¿Por qué hay ente y no más bien nada? Estimamos que el interrogante nos convida a formularnos este otro. ¿Por qué hay SER y no más bien NADA? Y bien, el mismo modo de preguntar conlleva implícita la respuesta ya que no es el SER, sino la NADA la que “brilla” en el horizonte de nuestro entendimiento. No podemos extrañarnos, ya que siendo metafísicamente axiomático que nadie puede ser causa de sí mismo ¿por qué el SER habría de ser una excepción? En cuanto a la eternidad que se le atribuye, ella es algo absolutamente impensable para nosotros. En todo caso, la única eternidad concebible no es sino la de la NADA. Desde ya que la pregunta cobra sentido, si previamente se hace abstracción de toda realidad entitativa.

Escribe Alberto G. del Castillo

La libertad de culto. Un poco de historia

El 4 frimario -día del níspero para la nueva Francia y último domingo de adviento de 1804 para la vieja Roma- "las dos mitades de Dios" -diría Castelot- se encontraron en los bosques de Fontainebleau para preparar la coronación de Bonaparte. Napoleón y Pío VII comenzarían el siglo en el que el Estado Moderno y la Iglesia de Cristo jugarían una pulseada de ciento cincuenta años y cuyo estatus precario sería el Concilio Vaticano II. El problema que sobrevolaba aquel encuentro era el de cómo evitar o entornar el tema de la Libertad de Cultos.

Escribe Dardo Juan Calderón

Maurice Pinay: Un Papa Excomulgado

Este breve ensayo de Maurice Pinay nos alerta sobre uno de los motivos por los cuales un Sumo Pontífice legítimo puede sufrir la condena de la Iglesia: a saber, negligencia en su deber de combatir el error. El caso de Honorio, un papa notablemente eficaz en ciertos aspectos del gobierno de la Iglesia, y diríamos "bienintecionado", puesto que sus esfuerzos se centraron en promover la unidad de los católicos, no deja de ser ejemplificador para estos tiempos. Su error, según definió luego la Iglesia, fue pretender esa unidad por medio de unas fórmulas de compromiso doctrinal y no en la defensa de la pureza doctrinal. Transcribimos dos pasajes muy ilustrativos del libro y colocamos un vínculo para descargar la versión completa digitalizada.

Algunas zonceras americanas, a propósito del 12 de octubre

El 12 de octubre es un aniversario frecuentemente acompañado de debate. La discusión intelectual, en un ámbito de sincera búsqueda de la verdad histórica, resulta un campo eficaz para el desarrollo de la ciencia. Ya es hora de que el debate permita a la historia cumplir su verdadero papel, que no consiste en juzgar -con riesgo de anacronismo- sino en conocer y mejorar nuestra comprensión del pasado.

Por María Inés Montserrat

Doctrina y Sentimentalismo Religioso

 A poco de repasar los documentos más antiguos de nuestra Fe católica, a saber, las Sagradas Escrituras, es imposible minimizar la importancia de la doctrina, si juzgamos rectamente y nos atenemos a los testimonios históricos. Hoy se cae frecuentemente en la confusión de creer que en los tiempos apostólicos se vivía un idilio de amor a Dios y al prójimo y que a nadie se le ocurría siquiera preocuparse por la doctrina de nuestra Fe. Según esta visión de las cosas, la sobreabundancia de amor fue en declinación con el paso del tiempo, cediendo ante un formalismo dogmático que sofocó finalmente la caridad.

Escribe Marcelo González

José Antonio Ullate: El Secreto Masónico Desvelado

Gabriel Jogand era un periodista anticlerical que solía escudarse tras el pseudónimo de Leo Taxil. Tras una educación en colegios religiosos durante la que perdió la fe y se convirtió en un fanático anticristiano, y después de numerosas estafas y cambios de residencia, se estableció en París donde se dedicó escribir pornografía para publicaciones periódicas de este despreciable género que ya entonces estaba en auge. Fundó una revista llamada “El anticlerical”. En 1879 -había nacido en Marsella en 1853­– un panfleto de Taxil titulado “Abajo con el clero” había alcanzado la difusión de 130.000 ejemplares, provocando un escándalo tal que el autor fue llevado a los tribunales por violar una ley de 1819 que prohibía el ultraje a una religión reconocida por el Estado. El jurado estaba formado en su mayoría por anticlericales y Jogand-Taxil fue absuelto.

Por José Antonio Ullate

¿Quien es este tipo, y porqué no he esuchado de él?

Chesterton escribió elocuentemente contra todas las tendencias que coparon el siglo XX: materialismo, determinismo científico, relativismo moral y el agnosticismo invertebrado. También discutió tanto contra el socialismo como contra el capitalismo, y demostró porqué los dos fueron enemigos de la libertad y la justicia en la sociedad moderna.


Escrito por Dale Ahlquist,
Presidente de la Sociedad Americana de Chesterton.
Traducido por JMC

Pío XII y Paulo VI: la relación desde otra perspectiva

Pablo VI y Pío XII

El más que probable anuncio -que debería producirse en estos días- de una capilla papal el próximo 9 de octubre, en la que el Santo Padre Benedicto XVI honrará la memoria de su augusto predecesor Pío XII en el grandioso marco de la Basílica de San Pedro, nos trae a la memoria otros homenajes de los que ha sido objeto el papa Pacelli por parte de los pontífices que le han sucedido en el sacro solio. En esta ocasión nos referiremos de modo particular a Pablo VI (1963-1975), que manifestó varias veces su admiración hacia aquel a cuya luz y bajo cuya sombra había servido a la Iglesia durante los largos años que estuvo en la Curia Romana.

Escribe Rvdolphvs

Alberdi Historicista

 El eminente constitucionalista argentino Arturo Sampay destacó en su prolífica producción científica (como así también con ocasión de la reforma constitucional de 1949) el carácter iluminista que inspiró el texto normativo de 1853.

    El iluminismo es, básicamente y en sus aspectos primariamente políticos, una filosofía fundada en la inmanencia cogitativa, la abstracción y la a-temporalidad de los sucesos humanos. Su resultado histórico más notorio ha sido la generación de diversas utopías dialécticas revolucionarias que, con mayor o menor fortuna, han intentado cristalizar a lo largo de los últimos dos siglos.

Escribe Ricardo Fraga

Charles Maurras II

No es posible agotar en un artículo la vida de ningún personaje histórico, pero mucho menos cuando se trata de uno que, como en el caso de Maurras, es verdaderamente extraordinario. Por ello, en el presente, ampliamos lo dicho en el artículo anterior apuntando, aunque sin agotar, a la excomunión de Pío XI sobre la Acción Francesa, cuyo jefe fue Charles Maurras y de un breve relato de antecedentes necesarios.

Escribe Germán Rocca

La Consagración de Rusia:

Los acontecimientos mundiales, recientemente la invasión de Rusia a Georgia,  y de un modo creciente la influencia de Rusia en la región geopolítica dominada por la ex Unión Soviética, nos hace sospechar que se aproximan los tiempos de esa nación. Rusia vuelve a ser potencia mundial de primer orden y aún no se ha cumplido el pedido de consagración que condiciona el resurgimiento de la paz religiosa y civil "por algún tiempo", según la promesa de Nuestra Señora en Fátima.

¿Habrá Extraterrestres?

 Por la Agencia Zenit nos enteramos que según declaraciones del Padre José Gabriel Funes, actual director del Observatorio Astronómico del Vaticano, podrían existir otros seres vivientes además de los conocidos, ya “que no podemos poner límites a la libertad creadora de Dios”. (16-5-08)

  Al respecto conviene tener presente, que dicha posibilidad  no parece concordante con el texto revelado, que da cuenta de que “Dios el séptimo día COMPLETÓ la obra que había hecho” y “que en el séptimo día reposó (descansó) de TODAS las obras que había acabado”, Génesis, II, 2.

  Si no obstante nos empeñamos en seguir divagando, más bien podríamos conjeturar que el Tata Dios, acabada su larga siesta, y para “no ponerse límites en su libertad” podría crear seres extraterrestres en el OCTAVO DÍA y a los intraterrestres en el NOVENO.

Escribe Alberto G. del Castillo

La oración del lenguaje, ¿Es lo mismo decir Adiós que Hasta Luego?

Un viejo nos preguntaba en una ocasión si daba lo mismo despedirse diciendo hasta luego o diciendo adiós. Lo que de entrada nos parecía, a muchos jóvenes que lo escuchábamos, una cuestión baladí sin duda fruto de nuestra superficialidad, encerraba un asunto mucho más de fondo.

Por Rodrigo Lastra

Secuestro y prisión de los pastorcitos de Fátima

En el Portugal de 1910, una revolución derrocó a la monarquía e instaló en Lisboa un gobierno libertario. Entre sus primeros objetivos, como marca su ‘liturgia’ sempiterna, figuró el combate a la Religión -a la Católica, claro-. La saña pesecutoria contra la Iglesia había llegado al grado prohibir cualquier acto de culto fuera de los templos, se había prohibido el uso de sotanas y hábitos religiosos, ni que hablar de las procesiones públicas, e incluso no se podían tocar las campanas; por eso, sus capitostes no podían permitir el crecimiento de la ola de fe y piedad popular que despertaron las apariciones en Fátima.

Escribe Carlos Stuart
Corresponsal de Panorama Católico

Reconquista y Defensa de Buenos Aires

Año tras año los meses de junio, julio y agosto nos evocan la Reconquista y Defensa de Buenos Aires de los años 1806 y 1807 frente a los dos fracasados intentos del Imperio Británico de conquistar el Río de la Plata. Son los meses propicios para recordar el espíritu patriótico y religioso que animó a los defensores y que colmó los corazones católicos de aquellos españoles peninsulares y americanos. Nos proponemos rememorar algunos episodios que manifiestan el profundo espíritu católico de la gesta, comenzando por el voto de don Santiago de Liniers (*) a Nuestra Señora del Rosario.

Escribe Juan Bautista Fos-Medina

25 de julio: Santiago Apostol de España

Santiago y Cierra España

La reciente decisión del Cabildo catedralicio sobre el destino de Santiago Matamoros haría las delicias de Castelao, Blas Infante y Américo Castro. Si este trío tan poco sospechoso de amar a España se pudiera felicitar, ya sabemos quienes tenemos que lamentar la torpe medida que recientemente ha adoptado el cabildo catedralicio de Santiago de Compostela: los que salimos perdiendo somos quienes amamos a España, su Tradición y su Historia; los devotos de Santiago Peregrino y Matamoros.

 Por Manuel Fernández Espinosa

 

La tradición del Matamoros se remonta al reinado de Ramiro I (muerto en 850) que sucedió en el trono de Asturias y León a su tío Alfonso el Casto (muerto en 842). Al fallecer su tío, los moros reclamaron el tributo de las cien doncellas (cincuenta hidalgas y cincuenta plebeyas) que tenían impuesto a los cristianos. Ramiro I que estaba en Bardulia (antiguo nombre de Castilla la Vieja) no quiso entregarles las cien doncellas y se encontró frente a frente con la morisma en Clavijo donde en la víspera de la batalla, según la tradición, se le aparece en sueños el Apóstol Santiago. Santiago le comunica que ha sido designado por Dios como Patrón de las Españas. Santiago anima a Ramiro al combate y le pide que lo invoque. Los cristianos dan batalla al grito de “¡Dios ayuda a Santiago!”, y los moros son vencidos. Aquella gloriosa jornada de las armas cristianas será la fundación de la Orden de Santiago.

En la batalla de Hacinas entre el Conde Fernán González (muerto en 970) y el caudillo moro Almanzor aparece otra vez Santiago, que le dice al conde de Castilla: “¡Ferrando de Castiella, hoy te crece gran bando!”. Las huestes de Fernán González vencen a los moros al grito de “¡Santiago y cierra!” (es la primera vez que se registra el que luego será grito famoso entre los cristianos peninsulares cuando entran en batalla; este grito de guerra viene a significar: Santiago y choquemos contra ellos).

Entre la leyenda y la historia, muchas serán las apariciones de Santiago en la historia bélica de España.

Los antiguos enemigos de su patronazgo guerrero.

Pero pronto se alzarán voces contra su patronato. El pionero será un peregrino helénico, de nombre Ostiano. El suceso será en vísperas de la conquista de Coimbra por el rey de Castilla Fernando I el Grande (muerto en 1065). Ostiano que había culminado su peregrinación a Santiago, escuchó de unos peregrinos comentar esta particular faceta del Apóstol a caballo y blandiendo espada, cosa que parece ser que lo escandalizó. El peregrino recriminó a los otros devotos que pintaran al santo como jinete y espadeador, diciéndoles así: “¡Amigos, no lo llaméis caballero sino pescador!”. Por la noche, según cuenta la tradición repetida en las crónicas medievales, se le apareció en sueños el mismo Señor Santiago que calza espuela, vestido con ropas radiantes y portando en su mano unas llaves. El Apóstol, jovial, no sabemos si grave o socarrón, le dijo: “Ostiano, no dudes de mi caballería, que has de saber que soy caballero de mi Señor Jesucristo, ayudador de los cristianos contra los moros, y te digo más: con estas llaves que tengo en la mano, mañana domingo a hora de tercia, abriré las puertas de Coimbra y se la daré al Rey Don Fernando”. Dicho esto, el Señor Santiago se montó en un caballo -no podía ser sino blanco, como reza el popular dicho-, de los corceles que pastan en los pradizales del cielo, y se fue al galope. Ostiano, el ecuménico e incrédulo escarmentado, comunicó al día siguiente la celestial aparición a las autoridades eclesiásticas. En la hora de tercia los moros de Coimbra sucumbían después de un prolongado asedio y las huestes de Fernando I el Grande entraban en gloria: en la mezquita, convertida en Catedral, fue armado caballero Rodrigo Díaz de Bibar, quien luego sería el Cid Campeador, junto a centenares de caballeros señalados. En Compostela se desconocía aquella buena nueva hasta que días después (en aquellos tiempos las noticias no llegaban tan pronto) los mensajeros refrendaron la revelación de Ostiano.

Los devotos de Santiago Apóstol no sólo tendrían que sufrir el escepticismo de algunos cristianos que negaban que el antiguo pescador de Palestina hubiera sido armado caballero celestial. En el siglo XVII las catedrales de Toledo, Santiago, Tarragona y Braga competían entre sí para alzarse con el Primado. Fue la sede de Toledo la que descargó un serio golpe sobre su rival, la de Santiago de Compostela, al negar la venida del Apóstol con un dudoso documento que se barajó para tal objeto: “Colección de Concilios”.

Siglo XVII: La camarilla del Conde-Duque de Olivares

Cuando en 1622 es canonizada Santa Teresa de Jesús, los defensores de la santa reformadora del Carmelo pretendieron elevar a la mística al título de patrona de España, relegando a Santiago Apóstol a un papel secundario. Esta iniciativa venía enturbiada por los intereses de los grupos de poder hebreos que como conversos pretendían reivindicar a la santa de Ávila, descendiente a su vez de conversos, como Patrona de España. La camarilla del Conde-Duque de Olivares, pariente él mismo de la mística abulense y caballero de la Orden de Calatrava diseñó toda la campaña para despojar a Santiago de su patronicio sobre España. Contra las maquinaciones de los conversos y la camarilla del Conde-Duque levantaría su voz hidalga D. Francisco de Quevedo y Villegas, caballero de la Orden de Santiago, que redactaría un opúsculo en que reivindicaba la legitimidad del patronazgo de Santiago por encima de cualquier otro santo patrocinio más moderno.

Los más modernos enemigos de Santiago

Allá por los 80, el sacerdote P. José María Javierre escribía que ya era hora de: “Convertir al señor Santiago en un ciudadano normal que anda por las calles con su traje bien cortado. Un Santiago dispuesto a trabajar en la oficina y a votar cuando sea necesario”. La intención expresa del P. Javierre era apear a Santiago de su caballo, despojándolo de sus atributos guerreros, sin reparar en que su atrevida pretensión dejaría huérfana a los españoles de uno de los simbólicos más ricos e identitarios de la Historia de España, el legendario Santo que intervenía en las batallas de los reinos cristianos de la Península con sus ángeles gladíferos, un mitologema capaz de movilizar a la Cristiandad hispánica para culminar felizmente la Reconquista.

Creemos que, aunque natural de Huesca, al P. Javierre no le tendrían que ser ajenos los textos de Blas Infante sobre Santiago Matamoros, sobre todo cuando este sacerdote ha coqueteado siempre con el incipiente andalucismo, sobre todo con el que levantaba la cabeza en la Transición.

Durante una visita de Blas Infante a Galicia -corría el año 1929-, y en el marco de un contexto de fraternidad nacionalista galleguista-andalucista, Blas Infante propondrá una sospechosa revisión histórica del mito de Santiago Matamoros. Y algo más que una revisión histórica, nos atrevemos a decir. Así nos lo cuenta el notario de Cantillana:

“Yo pedí a los compañeros de Galicia que, en cuanto España recobrase su libertad [se refiere a la futura II República española en que habían depositado sus esperanzas de emancipación buena parte de los nacionalistas centrífugos de todo el territorio nacional] celebraran una fiesta en la cual, como señal de amor y de reconocimiento de Andalucía, desmontaran a Santiago y le rompiesen la lanza. Así lo llegaron a prometer. ¿Es ya la hora, queridos hermanos de Galicia?” (”Pueblo Andaluz”, 20 de junio de 1931).

El nacionalista gallego Castelao recogía jubiloso la invitación de su colega nacionalista, escribiendo: “O ‘¡Santiago y cierra España!’ da cruzada -mais que española europea- contra os mouros, quer decir que Compostela foi a fonte das enerxías e dos ideaes que mantiveron a ofensiva… nós nada tiñamos que reconquistar porque nada perdéramos” [”El “¡Santiago y cierra España!” de la cruzada -más que española, europea- contra los moros, quiere decir que Compostela fue la fuente de las energías y de los ideales que mantuvieron la ofensiva… nosotros nada teníamos que reconquistar porque nada habíamos perdido” -como podemos comprobar, una postura muy solidaria para con el resto de España sojuzgada bajo la cimitarra sarracena. También cabe preguntarnos qué ideal de Andalucía alentaba Blas Infante cuando propuso la “degradación” militar de Santiago Matamoros; para esas fechas podemos decir que el “padre de la patria andaluza” (¿!?) había postergado el sueño de Tartessos y la Bética hispano-romana como referentes para reivindicar un “hecho diferencial” que hiciera de Andalucía una “nación” legitimada a su auto-determinación. Aquellas remotas Arcadias de la Historia de Andalucía habían cedido, para Blas Infante, ante el embrujo de un Al-Andalus cada vez más magnificado e idealizado; el mismo sueño andalusí que le permitió confraternizar, cuando peregrinó a Marruecos, con la jarcas rifeñas que degollaban soldaditos españoles en el norte de África por aquellos mismos años.]

El brasileño Américo Castro, padre del triculturalismo, escribirá en la misma línea que Blas Infante y Castelao: “Los beneficios bélicos de la acción del Apóstol en los campos de batalla engrandecieron a Castilla, no a Galicia. De ahí la impopularidad que goza entre los intelectuales gallegos [¿se refiere sólo a Castelao?] el mito de Santiago Matamoros”. (Sobre el nombre y el quién de los españoles, Taurus, 1985, pág. 59).

La interpretación sobre la funcionalidad del mito de Santiago Matamoros también tendrá una versión trasatlántica en la obra soterrada de Blas Infante. Según su pedisecuo glosador Manuel Ruiz Romero: “La actuación de Castilla en el denominado Nuevo Continente no puede comprenderse sino como una extensión de su conducta frente a Al-Ándalus nazarí.” En palabras de Blas Infante, todo pueblo conquistado por nuestros antepasados en América contaba con: “…una imagen de un feroz español con una cruz en la mano y una espada en la otra, caballero en un caballo matando hombres”.

En la peculiar y distorsionada visión de la historia de España que tenía D. Blas Infante, los cristianos (que para él eran los siniestros “mesetarios”, para entendernos: “los malos de la película”) habían convertido a Santiago Apóstol en un símbolo peligroso para los intereses musulmanes (nos choca, en serio, que Blas Infante defienda con más tenacidad los presuntos derechos de los musulmanes sobre Andalucía que los propios intereses españoles: ¿era español el Sr. Blas Infante?). Las relaciones de Blas Infante con los galleguistas del grupo de Castelao venían a coincidir como se puso de manifiesto en las visitas que Blas Infante realizara a Galicia. Los nacionalistas galleguistas, como hemos leído más arriba en palabras de Castelao, estaban convencidos de que Castilla había expoliado a Galicia de uno de los “mitos” propios y autóctonos que pudieran haber obrado para su engrandecimiento particularista al margen del destino conjunto de España. Ambas corrientes nacionalistas y centrífugas coinciden en sus rasgos más generales con la interpretación que extraía el pernicioso Américo Castro: “Santiago será convertido en el anti-Mahoma y su santuario en la anti-kaaba” (La realidad histórica de España, Porrúa, México, 1975, pp. 347-348).

El padre escolapio Enrique Iniesta Coullant-Valera (hemos dicho bien, “padre escolapio”, o sea: sacerdote católico, como su amigo el P. José María Javierre), es uno de los compiladores y biógrafos más solventes de Blas Infante. No es de extrañar que ellos dos -Iniesta y Javierre- sepan mejor que nosotros qué es lo que se trama tras las bambalinas cuando algunos sacerdotes católicos piden que se baje a Santiago de su caballo: ¿será para desposeer a España de uno de los símbolos más fecundos de su Historia?

Otras coincidencias curiosas

Después de esta aproximación, y aunque no hemos ahondado en esta línea de investigación, creemos que también puede resultar curioso para el interesado en las corrientes de pensamiento soterrañas que ambos nacionalismos -el galleguista y el andalucista; tan anti-santiaguistas el uno y el otro como Santiago es anti-Mahoma- tuvieran vasos comunicantes con las logias masónicas y con los grupos vinculados a la Internacional de la Sociedad Teosófica. El ocultismo había arraigado entre las personalidades cultas de la Galicia y la Andalucía de principios del siglo XX.

En Galicia: un amplio abanico de “intelectuales” como Manuel Navarro Murillo, Manuel Otero Acevedo, Víctor Said Armesto, Alfredo Rodríguez de Aldao, Javier Pintos Fonseca forman un tupido entramado espiritista y teosófico muy poco filo-santiaguista como podemos suponer. En el año 1911 en Galicia se funda el grupo teosófico “Marco Aurelio” al que estará ligado el mismo Ramón María del Valle-Inclán.

Es en el mismo año de 1911 en que se funda la logia gallega “Marco Aurelio” cuando viene a constituirse en Andalucía la también logia teosófica llamada “Rama Fraternidad”, merced a los oficios del anticuario José Fernández Pintado que se había iniciado con los teósofos catalanes. En enero de 1917 el famoso teósofo Mario Roso de Luna visita Sevilla. En 1918 se fusionan la “Rama Fraternidad” y la “Rama Zanoni” (”Zanoni” es el nombre de una novela ocultista obra del político británico y gran hierofante rosacruciano Sir Eduard Bulwer-Lytton, más conocido por su novela “Los últimos días de Pompeya”). Más tarde en 1919, en la hispalense calle Sierpes, se funda el Centro de Estudios Teosóficos: una serie de conferenciantes amenizarán las sesiones teosóficas: Manuel Brioude Pardo, Jaime Casas Jiménez, Manuel Olmedo Serrano, Guillermo Gómez Gil, Hermenegildo Casas, Rafael Pavón, Federico Blardoni Herrera, Enrique García Cotta, el político Diego Martínez Barrio y el poeta Fernando Villalón Daóiz-Halcón, conde de Miraflores de los Ángeles. Sería interesante que alguien con talento, con tiempo y con recursos tirara de estos hilos que nosotros dejamos aquí. Hemos visto tesis doctorales menos sustanciosas.

La reciente decisión del Cabildo catedralicio sobre el destino de Santiago Matamoros haría las delicias de Castelao, Blas Infante y Américo Castro. Si este trío tan poco sospechoso de amar a España se pudiera felicitar, ya sabemos quienes tenemos que lamentar la torpe medida que recientemente ha adoptado el cabildo catedralicio de Santiago de Compostela: los que salimos perdiendo somos quienes amamos a España, su Tradición y su Historia; los devotos de Santiago Peregrino y Matamoros.

Fuente: Minuto Digital, España

Santo Tomás de Aquino (II)

 De la prolífica producción tomista mencionaré tan sólo sus dos “Sumas”:

1°) la “Suma de Teología”: obra cumbre de santo Tomás donde se muestra como el elaborador de una filosofía nueva, inspirada en Aristóteles pero integrada con aportes platónicos, agustinienses, estoicos, neoplatónicos, árabes y judíos.

Escribe Ricardo Fraga

Dos dimensiones en el problema del campo

El problema del campo tiene dos dimensiones estrechamente emparentadas.

La dimensión política: ésta consiste en la absoluta necesidad, por parte del gobierno, en su condición de usufructuario de una perversa democracia de masas, de mantener perfectamente masificada o des-naturalizada, a la mayor cantidad de argentinos posibles.

Escribe Germán Rocca

Paternidad

Los lectores se extrañarán de que publiquemos este interesantísimo y docto artículo después de la fecha para la que fue escrito. Es que lo recibimos durante la remodelación de nuestra web y no teníamos habilitados algunos elementos de edición. Lo publicamos algo fuera de fecha por su valor permanente. Y en particular porque tenemos la convicción de que las relaciones entre gobernantes y gobernados deben inspirarse en la relación paterno filial. En el Antiguo Régimen los súbditos amaban a sus reyes, y estos sentían una obligación paternal sobre aquellos. Y a pesar de todas las fragilidades humanas, los gobiernos eran mucho más estables, y los gobernantes mucho más accesibles a las peticiones del hombre llano. Un modelo de relación que debemos recuperar para volver a la concordia social.

Escribe Ricardo Fraga

El 'ecumenismo', espejo y motor de la crisis posconciliar de la Iglesia

Reproducimos un largo artículo de Andreas Böhmler publicado por el blog de reciente creación "Cruzamante". Creemos que da cuenta de uno de los mayores problemas de la Iglesia a partir del Concilio Vaticano II

Por Dr. Andreas Böhmler

 

El pensamiento litúrgico de Paulo VI y la Reforma Litúrgica de 1969


Muchos juzgan, acicateados por la prensa en general y guiados por el criterio particular de algunos teólogos pseudo católicos y obispos ídem, que la liberación total del Misal de San Pío V dispuesta por S. S. Benedicto XVI sería una manera de religarse, por un lado, a cierta forma de continuidad tradicional con la Iglesia pre-conciliar; o bien, una herramienta de complacencia con los sectores católicos integristas y con el propósito de introducirlos plenamente en la disciplina eclesiástica. Hablando en plata: La reciente carta Apostólica Summorum Pontificum sería en realidad un gesto oportunista (bien sabido que el ladrón, a todos cree de su condición ...), un anzuelo para los “cismáticos” de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, o una moneda de transacción con la Iglesia nacional china (que, como pocos saben, sigue celebrando el Rito Tradicional), además de un gustito personal que ha decidido darse Benedicto XVI con relación a la pasada pompa litúrgica de la Iglesia que, es cierto, él siempre admiró y quiso ver repuesta. Pero de ninguna forma debe pensarse en una vuelta atrás en la “reforma del Concilio”, o también llamada “reforma de Paulo VI”. ¡Ah no, amigazo, eso sí que no!

El Discurso Inaugural del Vaticano II y sus contradicciones...

EL DISCURSO INAUGURAL:

EL ANTAGONISMO CON EL MUNDO Y LA LIBERTAD DE LA IGLESIA.

Bien Común y Oligarquía

DECLARACIÓN DEL INSTITUTO DE FILOSOFÍA PRÁCTICA ACERCA DE LA OLIGARQUÍA Y EL BIEN COMÚN

Pregunté a mi rosa:
-¿Qué se puede hacer
con aquel que siembra ira?
Y mi rosa me contestó:
-Dejarle que la cosecha
le devuelva su semilla.


Javier Albisu S.J.

I.-

Non Serviam

El hombre de hoy al negar sus vínculos ha negado también el mutuo respeto y por eso vemos que todo el mundo se empuja, se toca, se dicen malas palabras, se insulta en público, se levanta la voz, se dicen groserías, se ríe a carcajadas y cualquier programa de televisión está fundado en la vulgaridad.

¿Qué nos une con los protestantes? Una glosa de Romano Amerio

Es evidente –añadimos- que las creencias del hereje se basan sobre una apreciación subjetiva, con exclusión de la autoridad divina, de la Palabra de Dios. Ya no cree a Dios: se cree a sí mismo, pues si se adhiere a los dogmas de la fe no es porque estén revelados por Dios, sino porque a él, a su razón, le parecen razonables. El eje de la religión se desplaza de la palabra de Dios a la palabra del hombre.

Los narcos declaran la guerra a los mexicanos

La maniobra entre el venezolano Hugo Chávez y el grupo terrorista de las FARC para pulir sus deterioradas imágenes y desgastar a su enemigo común, el presidente colombiano Álvaro Uribe culpándole de los retrasos en la liberación de tres de los cientos de secuestrados y exigiéndole que negocie con los terroristas, ha mostrado ante el mundo la crueldad de los narcoguerrilleros. Sólo los ciegos y los sectarios pueden negar ya la condición terrorista de los FARC.

Benedicto, un papa de cara a Dios, ¿de sesgo al Magisterio?

Escribe Agustín Moreno Wester


Confundidos, quizás, por el estilo de Juan Pablo II, tanto progresistas como conservadores han creído desde un comienzo que en actual pontífice no podría competir con su antecesor en materia de popularidad. La realidad ha resultado otra. La figura de Benedicto crece en su capacidad de convocatoria y esto se refleja en los números estadísticos y en los financieros de la Santa Sede.
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